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Unas increíbles vistas desde cualquier cerro.

Fin de semana en familia.

Este año el invierno se ha tomado su tiempo para dejarnos. En cuanto ha mejorado un poco el tiempo, no lo hemos pensado ni un segundo y hemos aprovechado para ir con los niños a respirar un poco de aire puro y disfrutar de la naturaleza de la sierra de Andalucía.

Los viajes con niños siempre me han estresado… sobre todo cuando aún son tan pequeños. Sin embargo cuando ya son 3 ¡la necesidad te hace ser más practica y organizada! He conseguido aprender a meter lo justo en el menor número de maletas y bolsas, para así tener las manos más libres.

Después de una hora y media de tren y otra hora de coche estábamos todos deseando llegar para salir y estirar las piernas.

Durante el fin de semana, hicimos excursiones en coche, cabalgamos a caballo, dimos largos paseos y montamos en quad. Pudimos ver animales de todo tipo, salvajes y no tan salvajes: caballos, ciervos, gamos, jabalíes, emús, avestruces…. 

Aprovechando el aroma de las rosas.

Aprovechando el aroma de las rosas.

Unas increíbles vistas desde cualquier cerro.

Unas increíbles vistas desde cualquier cerro.

Dando de comer a los emúes.

Dando de comer a los emúes.

Estaba en celo y era peligroso acercarse ya que son extremadamente agresivas.

Estaba en celo y era peligroso acercarse ya que son extremadamente agresivas.

Con Gasol.

Con Gasol.

quadIncluso la tarde del sábado, dando una vuelta en coche con mi marido (que como buen hombre de campo, es capaz de ver en sitios escondidos toda clase de animales) tuvimos ocasión de ver un choto agazapado esperando a su madre. Se trata de la cría del venado, y no es fácil verlos ya que suelen tratar de esconderse. No era la primera vez que yo veía uno, pero si lo fue para mis hijos.

"Mamá un Bambi" decían.

“Mamá un Bambi” decían.

¡Fue tremendamente complicado hacerles entender que no lo podían tocar y mucho menos llevarlo a casa! ¡Pero les fascinó! No existen palabras para describir lo que se veía en sus rostros. Paseando cerca del río vimos también una pequeña culebra dentro del agua. A mí me espantan, pero a mi hijo Juan le encantan, así que me hizo cruzar el río para que la viera e intentara cogerla (con un palo por supuesto).

Me descalce y me metí en el río.

Me descalce y me metí en el río.

Cruzando el agua. No estaba tan fría como me esperaba.

Cruzando el agua. No estaba tan fría como me esperaba.

Pasamos las cenas disfrutando en familia, cosa que entre semana es complicado, ya que los niños cenan antes de que llegue mi marido del trabajo. Sobre todo, fue un fin de semana de tiempo de calidad entre nosotros. De compartir aficiones con ellos y de la oportunidad de enseñarles a interactuar con los animales y disfrutar de la naturaleza.

Con mis hijos.

Con mis hijos.

Mi marido con nuestro bebé.

Mi marido con nuestro bebé.

Por desgracia, el fin de semana acaba pronto… Así que cerramos maletas y nos subimos de nuevo en el coche camino de la estación de tren, pero no sin despedirnos de Gasol (caballo), perros, ciervos, y árboles de tan magnifica finca.

Con la certeza de que pronto volveremos.

Fruta y flores que cultivan.

Fruta y flores que cultivan.

huerto

La casa.

La casa.

WEEKEND IN FAMILY.

This year the winter has taken its time to leave us. The moment that the weather has gotten a little bit better, we didn’t wait a second to leave the city with our children to breathe some fresh air and enjoy nature in Andalusia´s mountains.

Travelling with children has always stressed me out… especially when they are still so small. However when there are already 3 children, you need to become more practical and organized! I managed to learn to put the indispensable things in to the fewest number of cases and bags, in order to have a free hands.

After an hour and a half of train and another hour by car we were all looking forward to get out and stretch our legs.

During the weekend, we drove the car to beautiful places, horseback ride, we took long walks and rode quad.

We saw animals of all kinds, wild and not so wild: horses, deer, fallow deer, wild boars, emus, ostriches…. Even Saturday afternoon, taking a drive with my husband (who as good man field, he is able to see in hidden places all kinds of animals) we had occasion to see a baby deer waiting for it´s mother. It isn´t easy to see them as they often try to hide. It was not the first time I saw one, but if it was for my children.

It was extremely difficult to make them understand that they could not touch it, much less take it home! But they were fascinated! There are no words to describe what we saw on their faces. Strolling near the river we also saw a small snake in the water. They terrify me, but my son Juan loves them, so he made me cross the river to see it and try to catch it (with a stick of course).

We spent enjoying family´s suppers, which on the weekdays is complicated because kids eat supper before my husband comes from work. Above all, it was a weekend of quality time among us. Sharing hobbies and teaching them how to interact with animals and enjoy nature.

Unfortunately, the weekend ended soon… So we closed bags and got back into the car on the way to the train station, but not without saying goodbye to Gasol (horse), dogs, deer, and trees from such magnificent land.

With the certainty that soon we´ll return.