El poder de las “Súper emociones”

Escribo este post dedicado a las “súper emociones” debajo de un cocotero en una maravillosa playa blanca de la Riviera Maya. No, no lo hago para provocar envidia a nadie, sino para complacerme conmigo mismo recién cumplidos los 51 años. Los cumpleaños son siempre fechas en las cuales solemos hacer balance o proponernos nuevas metas, yo, este año, puedo decir que el haber hecho buen uso de las emociones me ha llevado a hacer algo que nunca me hubiera atrevido a hacer: aprovechar un viaje de trabajo a Méjico para escaparme luego con mi pareja a una playa paradisiaca a celebrar mi cumpleaños, sin sentido de culpa y buscando energía para las próximas semanas que vienen cargadas de muchos proyectos.

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En las conferencias que he dado en este país el tema principal ha sido una vez más la importancia que tiene saber gestionar las emociones para ser felices y tener éxito en la vida. Rodeado de directivos, políticos y empresarios hemos dado rienda suelta a nuestras ambiciones y hablado de nuestras experiencias para buscar las claves del liderazgo del futuro en un país lleno de grandes ambiciones y proyectos innovadores pero a la vez profundamente anclado a su pasado,  a sus miles de problemas todavía no solucionados y a divisiones sociales sangrantes.

En este post no quiero hablar de emociones negativas, tendremos tiempo de hacerlo más adelante en el blog. Hoy quiero dar a conocer las que para mí son las emociones positivas clave, aquellas que defino como “súper emociones” y que, bien gestionadas, os permitirán tener una ventaja competitiva enorme para enfrentaros a vuestro día a día de trabajo y a vuestros problemas cotidianos. Las “súper emociones” son aquellas que dan poder y que funcionan como antídoto frente a las emociones negativas, una especie de vacuna energética que os arrastrará a conseguir más en la vida, contagiando también a los que os rodean. La negativas son muchas pero las principales, las más peligrosas son: la incomodidad, el temor, el enfado, la frustración, la desilusión, la culpa, la inadecuación, la soledad.

Frente a estas emociones negativas, tenemos que cultivar las positivas como si fueran semillas y como si nuestra vida fuera un inmenso jardín.

El mismo Voltaire decía que para ser felices:”debemos cultivar nuestro jardín”. Si lo hacemos todo será más fácil.

La primera “súper emoción” es el AMOR y la CALIDEZ. El amor en sí mismo es una emoción capaz de fundir cualquier emoción negativa. Dice Emmet Foz: “si pudieras amar lo suficiente, podrías convertirte en la persona más poderosa del mundo”. Puedes intentar ver cómo funciona esta emoción cuando alguien se acerca a ti enfadado, herido, si le respondes de forma contundente pero con amor y calidez, verás como pronto cambiará su estado de ánimo.

El APRECIO y la GRATITUD, son otras emociones espirituales clave. Son contagiosas y te permiten acelerar la realización de experiencias positivas. En realidad todos los que hemos tenido la suerte de nacer en un entorno civilizado NO podemos no dar las gracias por lo recibido. Cultivar la emoción de la gratitud es cultivar la vida, poner abono a las semillas que has plantado, darle vida. No hay nada peor que estar rodeados de gente desagradecida y más en nuestras sociedad capitalista, llena de bienes materiales pero vacía de amor y gratitud.

Si quieres seguir creciendo en la vida, alimenta cada día la CURIOSIDAD, como si fueras un niño. Es lo que te permitirá ponerte cada día nuevas metas más ambiciosas y descubrir nuevos caminos cuando en el que te encuentras no te satisface plenamente. La curiosidad es lo que te permite ser una esponja y aprender de todos en todo momento. La ignorancia emocional es típica de los que no cultivan la curiosidad.

La EXCITACIÓN y la PASIÓN pueden añadir jugo a todo. La pasión puede trasformar cualquier desafío en una tremenda oportunidad. La pasión es un poder increíble capaz de mover nuestras vidas hacía adelante a un ritmo mucho mayor e inesperado. Parafraseando a Benjamín Disraeli, el hombre es realmente grande, solo cuando actúa a partir de sus pasiones. Alguien me podría preguntar ¿cómo se puede conseguir la pasión? Sencillamente porque decidimos sentirla, lo mismo que las demás emociones. Sentir pasión, amor, excitación, curiosidad es un problema de “uso”. Si esperas que ocurran cosas buenas en tu vida sentado en tu despacho o sofá mirando la televisión o sencillamente llorando tus heridas y quejándote de todo, ¡lo tienes claro, estás perdida! Como todo en la vida, las emociones también se entrenan con su uso.

Todas emociones tendrán cabida en tu vida solo cuando tengas DETERMINACIÓN, es la “súper emoción” que te permite alcanzar con compromiso y responsabilidad, las metas que te propongas. Pero ten cuidado en que no se convierta en tu enemiga quitando frescura a tus sueños, la determinación tiene que ir acompañada por la FLEXIBILIDAD, aquella “súper emoción” que te permite no dar cabezazos en la pared cuando te has confundido o cuando lo que  estás haciendo no te está permitiendo alcanzar los objetivos que te habías propuesto. DETERMINACIÓN y FLEXIBILIDAD son dos armas con las que puedes llegar lejos. Elegir ser flexible en la vida, es elegir ser felices. Ser flexible con tus reglas te dará más opciones de éxito y funcionaras como un junco que no se rompe con el aire.

Todo lo anterior sirve de poco si no tenemos CONFIANZA EN NOSOTROS MISMOS, si no tenemos fe. Una vez más, nadie nace sin miedos ni temores y también esta “súper moción” hay que entrenarla a diario.

Otra emoción que experimentarás automáticamente una vez que hayas aprendido a gestionar las anteriores es la ALEGRÍA. Esta emoción es la que te convierte en un imán para los demás, que da un empujón a tu carisma, que convierte tu vida en un ejemplo para el resto. La alegría es lo que te permite ver la vida como si tuvieras puestas unas gafas rosas. Ser alegres NO es ser irresponsables, es ver tu día con optimismo, es ver el vaso siempre medio lleno, tener una actitud positiva y contagiosa. Es estar enamorados de la vida y ayudar los demás a beber de tu optimismo y acelerar el suyo. Cultiva la alegría y no tendrás que tener cuidado todo el día de los efectos que tienen sobre ti la emociones negativas, estarás vacunado.

Si todas las “súper emociones que hemos visto hasta ahora tienen que ver con tu espíritu, la VITALIDAD tiene que ver con tu cuerpo, con tu salud y tu físico. No hay felicidad sin salud y pensar que no es importante es una falacia. En muchos de mis proyectos de coaching la clave del cambio ha estado en cambiar hábitos alimenticios y cambiar la imagen y forma física. Todo ayuda y estar bien contigo mismo será siempre un gran aliado para tu felicidad y autoestima. Mirarte al espejo y verte guapa, con un aspecto sano, ayuda a que el día sea más fácil y a salir de casa con más energía.

Si hemos conseguido llenar nuestro jardín con estas emociones poderosas estamos preparados para la más importante: LA GENEROSIDAD, LA CONTIBUCIÓN. Darse a los demás es lo más importante. Mi vida ha cambiado cuando he conseguido que todo lo que aprendido en la vida esté al servicio de los demás. No, no como si fuera un misionero, no es esto, es la capacidad de darse en todo lo que uno sabe. No obstante, ten cuidado de no caer en la trampa de ayudar a los demás a su propia costa. Esto no sirve. La contribución es un sentimiento que te permitirá alcanzar un grado de satisfacción que ni el dinero, ni el poder podrán darte nunca.

Amigas se que son muchos conceptos en muy pocas líneas, las que me permite este blog, pero, desde hoy os animo a entrenar como si vuestro día fuera un gimnasio virtual, estoy seguro de que poco a poco conseguiréis gestionar mejor vuestras “súper emociones” y mejorará vuestra capacidad de alcanzar vuestras metas.

Vuestra ventaja competitiva con los demás será evidente.

2 pensamientos en “El poder de las “Súper emociones”

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