La presentadora menos presentadora del mundo

En alta mar hemos grabado con La Fábrica de la Tele un piloto de televisión para Mediaset: El Precio del Deseo.

A bordo del Costa Atlántica 6 días y 5 noches se percibieron, a ojos de todos los implicados, cómo si hubiera

pasado el doble de días por intensidad. La sensación temporal se exagera y cómo se dice comúnmente en

televisión ‘todo se magnifica’.

Es verdad. Este experimento televisivo exprimió a todos por igual, diversión y emociones tensas e intensas a

partes iguales. Romances y discos duros completos a rebosar, hubo de todo.

El efecto ‘Gran Hermano’ que allí se coció, fue universal. Los concursantes sintieron a la par que el equipo, todos

confinados en un crucero. Una especie de paralelismo emocional se establece y el equipo es fantástico. Risas y bailes sobre

todo lo acontecido a bordo. Coreografías completas creadas en horas de sana locura, por sobredosis de sol en busca

de contenidos frescos.

La implicación es total y mi solitario gremio me facilita conocer en buena parte al equipo que trabaja detrás de este

piloto llamado: EL PRECIO DEL DESEO. La última noche, uno de los chicos de sonido más jóvenes me suelta un:

“eres la presentadora menos ‘presentadora’ que conozco…” mientras sonríe, más mono. Claramente es un cumplido y se lo

agradezco de corazón. Y le digo lo que digo siempre a este tipo de comentarios: ” yo soy sólo una presentadora, como tú eres

solo un técnico de sonido, o él sólo es el director, esto es así, en la tele cada uno tiene un sitio definido”.

Esa noche en mis pocas horas de cama pensé es curioso como la tele distorsiona las opiniones de la

gente. Quiero decir que los actores actuan y pueden esconderse detrás de un ‘personaje’ o un ‘papel’. Pero la gente de

la tele, los que no somos cómicos, los presentadores por ejemplo, sólo presentamos. Hacemos cada noche de nosotros

mismos. Cada noche es una versión de tí mismo. Pero siempre has de ser tú, la gente no es tonta. El público es muy listo

y nota la falta de realidad. Yo quiero pensar, que como público activo que soy, noto cuándo la gente está actuando

o va de corazón.

La buena disposición en esta dura vida es básica. Es importante, en todo lo que uno haga, hacer las cosas de corazón, tener

tus prioridades en su sitio y ser noble. La ética y tu palabra han de ser intachables y para eso, es mejor siempre decir la verdad

y ser como uno es ya sea a bordo de un crucero y en tierra firme.

 

p.s.: Fin del sermón de hoy, love you all.

 

 

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