Archivo por meses: junio 2013

Maleteando es gerundio

Verano y viajas, baratito que estamos en crisis: ryanair…horror. ‘Maleteando me ando’…vamos que estoy haciendo una maleta y me pregunto: ¿cómo diantres meto ropa para 4 días en un reducto de maleta?. 1 sólo bulto y que quepa en cabina! Pues pongo mi mente práctica a jugar.

1. Enróllate!!!

- Enrollar la ropa cómo si fueras un geisha ayuda a ganar espacio. Doblas la ropa por la mitad en vertical y enrollas. Así puedes meter la ropa tipo cigarrillo en un paquete de tabaco. En vertical y enrolladito. Yo meto 4 camisetas(con alguna dormiré), y dos pantalones (corto y largo) más un vestidito de verano. Bikinis y ropa interior van en un saco metido dentro de los zapatos… Para 4 días llevaría dos pares. Los más grandes puestos para viajar y las chanclas u otra opción van debajo o en el lateral de la maleta.

2. El neceser:

- Es una gran prueba llevar lo básico, pq define básico para una mujer…pero cepillo de dientes y pasta(que la puedes incluso comprar en el destino), champú, crema hidratante, crema de protección solar, maquillaje y desmaquillante más el after-sun…pues no da, no da para tanto. Hay que sacrificar y yo suelo sacrificar el champú, pq siempre hay alguien que tiene u el hotel etc. o comprar, al igual que la pasta de dientes.

3. Toalla:

La toalla que utilizo para la playa es la tipo toalla turca, para que sea tan bonita que me la pueda poner de pañuelo tipo rústico. Colorida y a poder ser lígera para que te de un aire de vacaciones al ponértela para combatir el aire acondicionado del vuelo.

Mi secreto a carcajadas

El sentido común es el menos común de los sentidos, y es muy útil. Tener la cabeza bien amueblada es importante. Pero cuándo estás decorando el salón de tu sesera es importante no olvidar un elemento clave: el sentido del humor.

La gente que pierde un sentido, nota un aumento en los demás sentidos. Por eso las personas que no tienen sentido del humor tienen un mayor sentido de su propia valía. No sé si me explico, la gente que no dispone de un buen sentido del humor, se toma a sí mismo demasiado en serio. Y para mí, no hay nada menos atractivo.

Lo único que no se puede comprar es un buen sentido del humor, ojalá se pudiera comprar en botes en el súper.  Y no me refiero a contar chistes sin parar, me refiero a tomar la vida con un poco menos de seriedad. La vida va en serio, pero no hay porque tomarse todo mega en serio. Reír en la cara de los malos vientos y reír en lo bueno obviamente también. Si los médicos pudieran recetar risas y un sentido del humor la gente sería mil veces más saludable.

‘People with a good sense of humour have a better sense of life’ se dice en Inglaterra. La gente con un buen sentido del hunor tiene un mejor sentido de la vida. Porque unas buenas risas son la medicina a las presiones de la vida. Nadie me lo puede quitar, nobody.

Sé que no soy guapa, tampoco soy tonta y no soy muchas otras cosas. Lo que sí soy es atractiva, por lo menos a mis ojos,ya que soy la primera en reírme de mí misma. Mi sentido del humor es mi arma infalible. Y es precisamente mi sentido del humor lo que me hace absolutamente inhundible. Cómo si de un barco fuese, mi línea de flotación la llevo yo, yo soy mi capi-Tania y yo decido si me hundo o no. Y nunca me hundiré porque me río de todo la primera y así es imposible hundirme.

Jugando en mi mente, si tuviera que elegir una sola característica para ir por la vida, yo elegiría sin duda ninguna el sentido del humor. Ese es mi gran secreto, mi llave a la felicidad- y nadie puede hundir mi barco si yo llevo el timón y me río primero.

 

 

Evangelizando: todas podemos ser ‘Lindas’

 

 

 

Mi top favorita desde jovencita fue siempre LINDA EVANGELISTA. Por distinta, por versátil y por llevar el pelo tan corto siempre. Una mujer fuerte y camaleónica, siempre me inspiró estilo por los cuatro costados. A mi madre le gustaba Christy Turlington y a mis amigas Naomi Campbell, Claudia Schiffer o la eterna Cindy Crawford que eran entonces las que se llevaban. Pero yo siempre fui fiel a mi Linda. Y es curioso que se apellide Evangelista, porque desde que tengo memoria llevo ‘evangelizando’ sobre el estilo que imprime un pelo corto…¡¡¡Y es que todas podemos ser ‘Lindas’!!!

No favorece a todo el mundo, eso también es verdad, pero en cuanto veo una mandíbula fuerte y un cráneo idóneo lo suelto ràpido: “deberías de probar el pelo cortito…te sentaría de miedo”. No todas me hacen caso, pero como sabéis algunos, estoy estudiando peluquería y últimamente me están escuchando cuando ‘evangelizo’ y ninguna ha llorado todavía.

Más de una vez, he llorado porque me han cortado el pelo mal o demasiado corto, pero la verdad sea dicha: el pelo crece. No es un drama probar, si no te gusta…pues ya crecerá. Pero por lo menos ver si te apañas y probar para ver cómo te queda, es casi obligado creo yo.

Es una pena que  la peluquería esté tan denostada, la gente no quiere pagar por un buen corte y prefiere ir a una peluquería rápida y barata para arreglarse el pelo(por lo menos la inmensa mayoría parece así). Mi abuela siempre decía que puedes llevar ropa carísima, pero si tu corte de pelo no está bien definido, parecerá un trapo. En cambio si llevas un trapo pero tu corte está bien hecho y cuidado, levantarás inmediatamente aquello que vistas. Y para mí es una gran verdad, el corte de pelo es básico. El pelo enmarca la cara, igual que una ceja enmarca el ojo. Es básico cuidarse por dentro y por fuera. Para mí, el trabajar el pelo es un arte. Ser peluquero es ser escultor de pelo, artesanía en estado puro. Para mí, ir a la peluquería es un ratito para mí, una delicia entrar de una manera y salir de otra. De jovencita, cada vez que cambiaba de pareja, cambiaba de look, de corte de pelo o de color. Así llegué a mi corte de ahora.

El pelo cortito tiene multitud de ventajas: es más fresco para el verano(si es que llega algún día), ahorras en champú una barbaridad, y se seca en dos instantes. Es verdad que has de aprender a escuchar lo que quiere hacer cada día, a veces quiere ir disparado para arriba, otras de lado y hay días que no quiere hacer nada, igual que una lechuga vieja, te cae en la cara sin remedio. Días en los que tienes ‘el flequillo deprimido’, pero son días poco frecuentes. Sí he llevado melena dos veces en mi vida, es algo raro en mí, ya que me veo más ‘yo’ con el pelo corto, pero además es que siempre que lo he llevado largo, acaba en un moño desorganizado o una coleta rápida. Rara vez me habréis visto con el pelo largo y suelto, me resulta incómodo y me da calor.

Cada vez son más mis followers de las redes sociales que me preguntan cómo hago para peinarme, etc. Es fácil, el pelo corto requiere de un mantenimiento constante, es bastante esclavo en ése sentido, cada mes he de ir a la peluquería para darle forma. Pero si el corte está bien hecho, el pelo debería casi subir sólo. Cómo Anne Hathaway en éstas fotos, hay días de arriba y días de abajo. El día que me lavo el pelo no suele querer subir sólo, por limpio, así que suelo dejar que haga lo que quiera, de lado hacia abajo vaya. El día que lo llevo sucio de un día, sube solito, de hecho suelo levantarme tipo Elvis Presley por la mañana. La cera me ayuda en momentos que necesito que se mantenga así, y los líquidos densificadores ayudan en los días que tengo sesión de fotos y me acabo de lavar el pelo. Líquidos que engrosan y engordan en cabello para que tenga más cuerpo.

Lo bueno de un pelo corto es que tienes multitud de peinados posibles. Sí el pelo largo, la melena la puedes llevar también de mil maneras, trenzas, moños y coletas hay de muchos tipos. Y de verdad que me dan envidia esas largas melenas llenas de cabello sano y brillante, pero no es para mí. Lo admiro y me sigo cortando corto. Cada uno ha de encontrar su imagen, hay que probar muchos looks hasta encontrar el tuyo. Creo que es importante que una persona experimente con distintos estilos hasta encontrar el suyo. Llegar a ése punto en el que estás cómoda en tu piel. Encontrarte.

Para acabar de evangelizaros…;) decir que muchas son las mujeres famosas que han llevado pelo largo y corto, y en mi humilde opinión están más ‘LINDAS’ con el cabello corto.  No sólo linda es la que me inspira a ‘EVANGELIZAR’, pero cuándo una mujer es ‘evangelizada’ no suele volver atrás. Porque todas deberíamos sentirnos ‘LINDAS’ alguna vez… Que vivan las tijeras, qué viva el pelo corto y que viva el amor propio. ;) Lots of Love, T