Noticias de Peso

 

Al principio de esta semana presenté el Octavo Foro Mundial de la Comunicación (World Public Relations Forum) y el primero bilingüe en el que invitaron a America Latina. Digamos que he estado en las Olimpiadas de la Comunicación, he aprendido mucho y me he dado cuenta de lo mucho que quiero comunicar. Y sinceramente, con estas palabras espero zanjar de una vez por todas, la absurda polémica de mi peso, mis ‘benditas imperfecciones’, mis defectos, y demás detalles de lo más humanos.

Ante todo decir que me parece tremendamente triste que ‘defender’ mi cuerpo con naturalidad sea una noticia de tal magnitud. Se me hace muy ‘pesado’ estar en cada portal digital y cada periódico, soy como el espíritu santo, estoy por todas partes. Pienso que nuestra sociedad está realmente enferma dado que soy noticia por unos kilos…saludables gramos. Pero nunca hay mal que por bien no venga, y aunque alucino por una parte, pienso si puedo ayudar al menos a 1 sola persona a sentirse mas cómoda en su cuerpo, habrá merecido la pena todo este revuelo montado. Quiero aprovechar la tormenta para mandar un mensaje claro: tú, y sólo tú, puedes quererte tal y como eres. Sobre todo a las jóvenes o adolescentes que son las más sensibles, ya que se esta formando todavía su cuerpo y su cerebro siente más exageradamente todo: lo bueno y lo malo. Si todo este ‘acoso’ por mi peso me hubiese ocurrido de joven, no sé qué hubiera sido de mí. Gracias a mi edad, lo llevo divinamente…de verdad.

Todo esto ha nacido de la forma más tonta: las fotos que tanto están dando que hablar se sacaron un domingo por la mañana en un desfile. Todos tenemos un mal día, y ése día a mí me vistió el diablo dormido que llevo dentro. Vamos, que no iba yo muy favorecida. Juan Duyos me invitó personalmente a ver en Cibeles su nueva colección y fui, entrada en kilos, porque no tengo nada de lo que esconderme. Estoy sana, que es lo que importa, pensé…¡ilusa de mí! El desfile fue precioso, además en vez de utilizar modelos de la talla mínima, invitó al Ballet Nacional para que bailasen con sus diseños puestos. Me sentí orgullosa de ser española(esto no pasa todos los días) y me dio mucho gusto ver mujeres con jota de mujer pisando fuerte por la pasarela. Se advierte salud, fuerza y equilibrio en los cuerpos del baile y pensé: eso es mucho más atractivo que ver a chicas casi desnutridas paseándose para que todas admiremos y emulemos. ¡Quién me iba a decir a mí que justo allí se plantaba la semilla de toda una semana de polémica por mi peso!

Realmente el dilema de los kilos comenzó hace meses cuando publicaron en una revista mi ‘feliz embarazo’, que obviamente no era tal. Y me paso cada día desmintiendo a varias personas mi embarazo ‘ficticio’. De verdad, que cansino es justificarte cada dos segundos. Te dan ganas de gritar a los 4 vientos: “no estoy embarazada, estoy gorda!…¿y qué pasa?” Mi propósito del 2014 fue dejar de fumar, de eso ya 9 meses y…he engordado, sí así es. He dejado de fumar sin más ayuda que mis ganas de dejarlo, y lo más importante es que lo he conseguido, ya le pondré freno a la báscula, o bajaré si tengo que bajar, yo puedo cambiar…pero ¿podemos cambiar nuestra sociedad? ¿porque se mide la belleza en kilos? ¿porque buscamos la perfección? si como bien dice Marta Simonet: “sería tan aburrido estar todos cortados por el mismo patrón.” Tengo tantas preguntas y tan pocas respuestas…

Soy medio inglesa, medio española, y  mi mitad inglesa es la que más ‘pesa’ en estos temas de peso. Las mujeres más ‘pesadas’ o rellenas de siempre en Inglaterra se han llevado. En el extranjero las españolas estamos vistas como gente ‘tiny’, diminutas o muy pequeñas, mujeres delgaditas, ‘petit’ que dirían los franceses. Desde siempre hubo un prototipo o formula a la belleza aquí: BELLEZA = DELGADA = PERFECTA. No me parece necesariamente cierto, y además me inspira miedo por las nuevas generaciones y la radical velocidad y transparencia de las RRSS.  Nos exigimos demasiado, quizá no seamos buen ejemplo. No se puede ser eternamente joven, delgada o feliz. Es un imposible. La vida no es ideal, tiene baches y giros. La epidemia de nuestro tiempo es alcanzar la perfección…hasta en la dentadura! Y es que insisto a riesgo de ser ‘pesada’: LA PERFECCIÓN NO EXISTE.  Las mujeres somos contorsionistas, no sólo conciliamos vida laboral y familiar, ¿además tenemos que estar perfectas? ¡Vamos hombre!

Y si nos preguntamos ¿Quién impone el canon de belleza actual? Supongo que la respuesta más obvia es que somos nosotras mismas. Así que debemos ser nosotras las que demos la vuelta a la sociedad. Nosotras debemos cambiar. Ni demasiado gordas, ni demasiado delgadas, démonos una pausa, un kit-kat, dejémonos en paz ya. Tiene haber de todo y saludable. Que se sepa que la mayoría de modelos tienen celulitis como todas, también he visto modelos con los brazos tan sumamente huesudos y delgados que han de hacerles photoshop para engrosarlos a una medida más saludable. Photoshop para engordar en vez de adelgazar…menudo concepto, y menuda sociedad. Por mucho que todas pasemos por ‘boxes’ para parecer más jóvenes y estupendas, al final la sociedad tiene un hambre que no sacia. Nunca será suficiente porque estamos abrientas de naturalidad, aire fresco y saludable. Se me ocurre que como atributos ‘intangibles’ del atractivo deberíamos valorar más la personalidad, el sentido del humor o la actitud arrolladora, por ejemplo.  Necesitamos de ejemplos más sanos, gente real y auténtica a la que aspirar o admirar. El concepto rompedor es que lo más atractivo revolucionariamente es LA SALUD. A los hombres les atraen las mujeres con caderas, porque desde las cavernas, piensan que así son más fértiles. Las mujeres preferimos a los hombres con espalda en triángulo invertido, porque desde los neandertales, son más fuertes y pueden procurar y protegernos mejor. La salud ya sea en forma de fertilidad o fuerza, es atractiva. No digo nada nuevo, lo sé. La rebelión ante el estereotipo, o el prototipo de belleza no es nueva tampoco, pero si TWITTER es el pulso de la sociedad…entonces, somos muchísimas las que no entramos en el prototipo, en la talla ideal o perfecta. Aprendamos a ser nuestras mejores amigas. Si tu no te quieres, ¿quién va a hacerlo? Si algo sabemos, es que omos mucho más que un simple reflejo en el espejo. No sé porque nos empeñamos en encarnizamos tanto las unas con las otras, o con nosotras mismas nos basta y nos sobra a veces. Rebelémonos contra lo establecido y ayudémonos las unas a las otras viendo lo positivo, en vez de lo negativo. Alabando en vez de criticando. Como diría mi abuela: si no tienes nada agradable que decir, ¡STOP! ¡cállate!

De verdad de la buena que estoy feliz con mi peso, cómoda en mi piel, y me siento incluso sexy a ratos. Pero quiero ponerle freno a mi aumento, he ido una vez al nutricionista, me he hecho análisis de sangre y en un mes me dirán qué alimentos a mí me sientan bien y cuales no, etc. Digamos que gracias al nutricionista tendré más inteligencia digestiva, pero no para bajar de peso, sino para frenar la báscula y para estar yo más saludable. Cada cuerpo es un mundo y yo quiero saber más del mío. No sé lo que peso, porque no me subo a la báscula para no obsesionarme con los kilos. Sólo quiero sentir mi cuerpo, no medirlo constantemente. No pretendo predicar, admito ser humana, tengo días de bajón y tengo momentos buenos y malos como tod@s. Pero no entiendo de dónde sale toda esta presión invisible y aplastante por la perfección. Luego decimos que nos preocupa el escalamiento entre los jóvenes de los trastornos alimenticios como la bulimia o la anorexia. Normal. Concluyendo, pienso que todos deberíamos llevar una dieta de lo más saludable, pero no de alimentos, de pensamientos:

LA DIETA DE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS, NO AUTOCRITICAR O CRITICAR EN GENERAL, NO SER DESTRUCTIVOS, NI TOXICOS, DEJAR TODO LO NOCIVO Y MALO, TODO LO QUE NO NOS CONVENGA.

Por último me gustaría agradecer a todas mis compañer@s el apoyo recibido, gracias a Carma Chaparro, Sara Carbonero, Jaime Cantizano, Soraya, Xavi Rodriguez, Jorge Javier Vazquez, Cristina Tarrega, Nagore Robles(y seguro que me dejo gente) y un larguísimo etcétera de gente anónima que me da ánimos cada día por las redes sociales y el email de mi web, sois muchísimos, lo cual me alegra y me da esperanzas que algo esté cambiando lentamente en esta sociedad que tenemos.

La vida es muy larga y pasan muchas cosas, sufrimos cambios físicos y mentales, pero lo importante es que crezcamos cada día. Hay cosas mas importantes de las que preocuparse que de ser ‘pesada’, ganemos peso sí, pero sin un gramo de grasa. Crezcamos cada día sin mirar todo el rato el espejo. Crezcamos de 1000 maneras: en humanidad, frescura y espontaneidad, por poner un ejemplo.  Demostremos que se puede crecer sin cambiar de talla. Demos la talla  pero como personas. 

 

4 pensamientos en “Noticias de Peso

  1. Carmela

    Nena, hace ya 15 años que me he plantado en más de 100kgrs.; lógicamente, por salud tengo que adelgazar pero he descubierto que soy más chula que un ocho y, como toda chicarrona del Norte, mi autoestima crece en proporción a mis kilos. Siempre he sido una persona dulce pero con mucho carácter, algo que se reafirma con los años. Lo único que me ha llegado a destrozar la autoestima es la falta de trabajo; eso sí es un verdadero problema.
    Muchíííísimas felicidades por tu baby. Disfruta el embarazo, parece largo pero después se echa de menos estar gestando. Te lo dice una que tiene tres hijos. Bikos.
    Por cierto, soy de la tierra del verdadero príncipe azul (el bonito). Burela, en la Mariña lucense. El primer sábado de Agosto tenemos Fiesta Gastronómica: XXXI FEIRA DO BONITO. Espero que le dediquéis un ratito en el programa de David de Jorge. Se os quiere.
    Agur (en tu tierra) y aburiño (en la mía).

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  2. Laura

    Hola Tania no suelo hacer estas cosas porque pienso que no soy nadie para dar opiniones a quien no conozco. Pero yo te veo guapísima aunque siempre lo has sido. Estas fantástica además ahora tienes una cosa maravillosa en tu vientre algo espectacular un bebe. Yo tengo dos niños uno que cumplirá en noviembre 5 añitos y otro de 2 años y medio. Coji mucho peso en mi primer embarazo y sin haber perdido el peso me quede embarazada del segundo y también puse peso. Ahora peso 91kg y no me siento bien pero pienso que muchas veces porque los demás me ven gorda. También por circunstancias desde antes de nacer mi primer hijo no hemos tenido unos años nada nada fáciles, lo que me ha hecho que tuviese mucha ansiedad. Perdona por enrollarme tanto me pareces una chica estupenda con un gran corazón y al igual que tu pienso que sobretodo debemos ser felices con nosotros mismo y dar siempre lo mejor de ti a nosotros mismo y a los demás. Gracias a dios ya todo esta saliendo mejor en mi casa mis niños ya están recuperandose de todo. Gracias por la felicidad seguridad que transmites.
    Mi hermano pequeño te conoce de un realiti (barco-jose.luis). Y siempre nos ha dicho que eras muy natural pero ahora te veo fantástica. Un abrazo y saludo.
    Disfruta de tu maternidad que es algo maravilloso. Un beso.

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  3. Nat

    Hola Tania!. Tu forma de pensar, me parece de lo más sensata. La sociedad en que vivimos, no perdona unos kilos de más (ahora me viene a la cabeza Cristina Pedroche, que también fue masacrada por haber engordado unos kilitos). Pero lo que parece ser pecado, es una chica que ha sido el prototipo de belleza actual, y que de repente engorda unos cuantos kilos. Eso es imperdonable para la gente. Se la castiga aún más que a “la gorda” de toda la vida.
    Yo siempre tuve tipo, sin esforzarme en tenerlo. Di a luz a mis dos hijos y seguí sin tener que esforzarme. Sin embargo, al igual que tú dejé de fumar, y comencé a engordar. Ahora peso 10kg más de lo que pesaba hace 6 años, y no te voy a negar que a veces añoro el poder utilizar la ropa ajustada que antes usaba, pero en realidad, si no he adelgazado ha sido porque no he querido. Porque me encuentro bien así, porque me niego a privarme de deliciosos platos y postres, porque quiero reivindicar nuestro derecho a engordar y adelgazar cada vez que nos venga en gana. Nunca he sido un borrego que sigue a las masas y estereotipos, y me niego a serlo ahora. Y sobre todo, algo tiene que cambiar en esta sociedad, y alguien tiene que cambiarlo. Personas valientes como tú, por ejemplo.
    Enhorabuena por tu forma de ser, pensar, sentir…
    Un abrazo.

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  4. María

    Un saludo desde la admiración por no ser una mujer que mire el mundo desde la atalaya de la popularidad (me ha encantado que en vídeo de tu maquillaje hables de productos más caros o más baratos).
    Aunque hace tiempo ya de esta defensa tuya, quiero dejarte mi comentario.
    Yo he sido obesa siempre, hasta extremos, además, que necesitaron solución quirúrgica porque había enfermedades graves asociadas al problema. Me quedé en 70 kilos, cosa que mi familia celebraba bastante, pero yo no, porque me quedó una cara horrible; se me marcaban hasta los tendones del cuello, los huesos de los pómulos, la mandíbula saliente… un horror. Yo no había hecho semejante sacrificio de cirugía y superdieta para verme tan fea (entonces los bypass gástricos se cobraban vidas, ya que era una novedad quirúrgica muy invasiva, no como ahora que se realiza con laparoscopia), de modo que, cuando pasó el tiempo y mi estómago comenzó a aceptar algo más que comiditas de marquesa, me alegré, porque pillé quince kilos (con los que me he quedado muy a gusto) y recuperé toda la lozanía. Eso sí, sigo con mi talla 52 de culo, que tengo entendido todavía no es delito.
    A lo que voy, Tania, es a explicarte, con toda mi buena voluntad, que no comprendo por qué tienes que dar siquiera explicaciones por haber engordado. Yo no las he dado en mi vida, ni antes, ni ahora, porque los juicios ajenos me los paso por… ejem. Nadie da explicaciones por nada de lo que haga o deje de hacer. a menos que con ello cause un daño a otro que tenga que reparar; ¿por qué ha de darlas uno por engordar? ¿a quién hace daño que yo pese 80 o 90 kilos, si no le caigo encima?
    Creo, y espero y pienso que me vas a entender, que ha de llegar un día en que nadie tenga que darlas. Mientras lo sigamos haciendo, estamos dando la razón y la motivación para atacar a quien eso exige de nosotros. Uno está gordo porque le da la gana y no le apetece ponerse a dieta, punto.
    Yo nunca he perdido un hombre por estarlo, y he conseguido a todo aquél que me gustaba, porque pienso que la seducción nada tiene que ver con el sentido de la vista.
    Un saludo, y sigue con esos vídeos tutoriales, que son muy majos, muy de “andar por casa”.

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